La importancia de los dientes de leche es vital para que nuestro hijo pueda masticar correctamente durante los primeros años, ya que en estos años el desarrollo es muy importante y una buena alimentación requiere también una buena dentadura.
Ya sabemos que las bacterias de la caries intentan colonizar los dientes desde la aparición de éstos y una falta de higiene junto a un exceso de azúcar propicia que los dientes de leche puedan incluso llegar a perderse.
Claro que podríamos decir que como son de leche no pasa nada, porque volverán a salir y esto es un error, ya que para el pequeño son necesarias todas las piezas dentales, no sólo para comer, también para poder pronunciar correctamente.
Ya que en la pronunciación, interviene la perfecta coordinación entre lengua, labios y dientes.
Tener unos dientes de leche sanos, permite a nuestro hijo un recambio dentario correcto, pues la pérdida antes de tiempo puede originar problemas ortodóncicos.
Una buena higiene bucal siempre ayudará a tu hijo a adquirir esa conducta higiénica adecuada que mantendrá toda su vida y que será muy beneficiosa para él.
Los dientes primarios (comúnmente llamados dientes de leche) actúan en su niño de la misma manera en que funcionan los dientes permanentes en nosotros los adultos:
· para masticar
· hablar
· y por la estética.
El niño tiene 20 dientes primarios de los cuales algunos permanecerán en la boca aproximadamente hasta los 13años.
Estos dientes son más pequeños y menor cantidad respecto a los permanentes, ya que los maxilares y la boca de su hijo son pequeñas comparada con lo que será en el crecimiento.
Para conseguir un crecimiento y desarrollo normal en cada etapa, es importante proporcionarle a su hijo alimentos nutritivos y procurar que el diente permanezca libre de dolor e infección.
El dolor y la infección pueden ser causados por descuido de los dientes primarios.
viernes, 19 de diciembre de 2008
SINDROME DEL BIBERON
La caries de biberón, también conocida como Síndrome de biberón, es una condición dental que puede destruir a los dientes de un bebé o un niño pequeño.
Ocurre cuando los dientes de un niño se encuentran expuestos con frecuencia a líquidos azucarados por largos periodos de tiempo.
Entre éstos líquidos se encuentran la leche (incluida la leche materna), leche en fórmula, jugo y otras bebidas dulces.
También influye el uso y desuso del chupón.
La caries ocurre después de ataques ácidos frecuentes.
Es por esto que no sólo influye lo que toman los niños, sino la frecuencia y por cuanto tiempo se encuentran sus dientes expuestos a los ácidos.
Esta es la razón por la cual el ofrecer líquidos dulces como método para tranquilizar al bebé o permitir que su hijo se duerma con el biberón durante la noche o siestas puede ocasionar gran daño a los dientes.
Durante el sueño la cantidad de saliva disminuye lo cual permite que el azúcar se quede en contacto con los dientes por mas tiempo.
Esto incrementa en gran medida el riesgo de aparición de caries.
Los dientes que más frecuentemente se lesionan son los dientes anteriores superiores, pero también se pueden afectar otros dientes.
Los dientes temporales o de leche son muy importantes para que el niño pueda masticar, aprenda a hablar y verse bien.
Las caries de los dientes infantiles puede afectar la erupción de los dientes permanentes, ocasionar dolor y se puede relacionar con problemas de salud general en algunos niños.
Por lo mismo es muy importante mantener los dientes sanos desde los primeros años.
Para que el desarrollo bucal de un niño se lleve a cabo correctamente, el dentista deberá informar a los padres primerizos acerca de los cuidados dentales del pequeño.
El aporte adecuado de flúor y la correcta limpieza dental.
Es importante, por ejemplo, que el bebé o niño nunca se vaya a dormir con un biberón que contenga leche, leche de fórmula, jugos o líquidos dulces o con un chupón remojado en azúcar o miel.
Si el bebé requiere de alguna bebida entre comidas o al acostarse le puede dar un biberón con agua simple o un chupón limpio recomendado por el dentista o pediatra.
La higiene oral debe comenzar a muy temprana edad.
Se recomienda limpiar las encías del bebé con una gasa limpia o tela después de cada comida y empezar a cepillar los dientes tan pronto como el primero de ellos aparezca.
El hilo dental se debe utilizar cuando hayan erupcionado los 20 dientes temporales, lo cual ocurre entre los 2 o 2 ½ años.
A partir de los 3 ó 4 años, será el pequeño quien se cepille o use el hilo dental, siempre después de cada comida si se trabaja en este hábito desde los primeros años.
Tras la ingesta de golosinas, galletas, pasteles, cereales de avena con pasas y otro alimento pegajoso la limpieza es esencial ya que se adhieren a las muelas, y, por lo tanto, favorecen la proliferación bacteriana y la formación de caries.
Ocurre cuando los dientes de un niño se encuentran expuestos con frecuencia a líquidos azucarados por largos periodos de tiempo.
Entre éstos líquidos se encuentran la leche (incluida la leche materna), leche en fórmula, jugo y otras bebidas dulces.
También influye el uso y desuso del chupón.
La caries ocurre después de ataques ácidos frecuentes.
Es por esto que no sólo influye lo que toman los niños, sino la frecuencia y por cuanto tiempo se encuentran sus dientes expuestos a los ácidos.
Esta es la razón por la cual el ofrecer líquidos dulces como método para tranquilizar al bebé o permitir que su hijo se duerma con el biberón durante la noche o siestas puede ocasionar gran daño a los dientes.
Durante el sueño la cantidad de saliva disminuye lo cual permite que el azúcar se quede en contacto con los dientes por mas tiempo.
Esto incrementa en gran medida el riesgo de aparición de caries.
Los dientes que más frecuentemente se lesionan son los dientes anteriores superiores, pero también se pueden afectar otros dientes.
Los dientes temporales o de leche son muy importantes para que el niño pueda masticar, aprenda a hablar y verse bien.
Las caries de los dientes infantiles puede afectar la erupción de los dientes permanentes, ocasionar dolor y se puede relacionar con problemas de salud general en algunos niños.
Por lo mismo es muy importante mantener los dientes sanos desde los primeros años.
Para que el desarrollo bucal de un niño se lleve a cabo correctamente, el dentista deberá informar a los padres primerizos acerca de los cuidados dentales del pequeño.
El aporte adecuado de flúor y la correcta limpieza dental.
Es importante, por ejemplo, que el bebé o niño nunca se vaya a dormir con un biberón que contenga leche, leche de fórmula, jugos o líquidos dulces o con un chupón remojado en azúcar o miel.
Si el bebé requiere de alguna bebida entre comidas o al acostarse le puede dar un biberón con agua simple o un chupón limpio recomendado por el dentista o pediatra.
La higiene oral debe comenzar a muy temprana edad.
Se recomienda limpiar las encías del bebé con una gasa limpia o tela después de cada comida y empezar a cepillar los dientes tan pronto como el primero de ellos aparezca.
El hilo dental se debe utilizar cuando hayan erupcionado los 20 dientes temporales, lo cual ocurre entre los 2 o 2 ½ años.
A partir de los 3 ó 4 años, será el pequeño quien se cepille o use el hilo dental, siempre después de cada comida si se trabaja en este hábito desde los primeros años.
Tras la ingesta de golosinas, galletas, pasteles, cereales de avena con pasas y otro alimento pegajoso la limpieza es esencial ya que se adhieren a las muelas, y, por lo tanto, favorecen la proliferación bacteriana y la formación de caries.
TRATAMIENTO DEL DIENTE AVULSIONADO
La avulsión dentaria es la expulsión de un diente por una causa traumática como puede ser:
· la caída de una bicicleta.
· un tropezón.
· golpes a la altura de la base de la nariz ocasionados por juegos violentos.
· la práctica de algunos deportes sin protector bucal.
La avulsión puede ocurrir tanto en los dientes temporarios como en los permanentes.
La diferencia es el tratamiento, ya que los temporarios no se reimplantan.
Cuando ocurre la avulsión de un diente estamos ante una emergencia.
Se debe actuar con tranquilidad y rapidez, de esto depende el éxito del tratamiento
El diente debe ser reubicado dentro de los 30 minutos ya que tiene mayores posibilidades de reinsertarse con éxito.
Hay algunos pasos a seguir que son muy sencillos y fundamentales para el éxito del futuro tratamiento:
· Recuerde que es una Emergencia, por lo tanto se debe actuar con rapidez pero sin perder la calma.
· Se debe buscar el diente.
· Una vez que se encuentra se debe tomar por la corona y no por la raíz.
· De esa manera no se lastima el ligamento periodontal, que es un tejido pegado a la raíz y es el que une al diente con el hueso alveolar.
· Sus células pueden mantener la vitalidad de acuerdo al medio de almacenaje.
· El otro tejido que se daña cuando el diente es expulsado de la cavidad que lo aloja es la pulpa dentaria, la cual se necrosa por la falta de circulación en un 99% de los casos y esto obliga a su extirpación.
· Lavarlo con agua.
· No se debe cepillar ni usar detergentes y/o desinfectantes, para no lastimar el ligamento periodontal y no agregar un daño adicional a este tejido.
· Guardarlo en un medio húmedo para mantener la vitalidad del ligamento periodontal.
· En niños grandes y adultos que comprenden y colaboran con este procedimiento se puede almacenar la pieza en la boca del paciente.
· Si el niño es pequeño o el adulto es aprensivo, se corre el riesgo que se lo trague, por lo que es mejor ponerlo en un vaso de agua o leche.
· Está última es un muy buen medio de preservación porque tiene la misma presión osmótica que la pieza dentaria, es pasteurizada, libre de gérmenes y de fácil disponibilidad.
· Concurrir al odontólogo en forma inmediata para qué decida qué tratamiento se debe realizar.
En síntesis para salvar un diente avulsionado debemos actuar de la siguiente manera:
· Tomarlo por la corona; no tocar la raíz.
· Lavar la raíz con agua.
· Colocarlo en leche.
· Buscar el odontólogo más cercano.
· la caída de una bicicleta.
· un tropezón.
· golpes a la altura de la base de la nariz ocasionados por juegos violentos.
· la práctica de algunos deportes sin protector bucal.
La avulsión puede ocurrir tanto en los dientes temporarios como en los permanentes.
La diferencia es el tratamiento, ya que los temporarios no se reimplantan.
Cuando ocurre la avulsión de un diente estamos ante una emergencia.
Se debe actuar con tranquilidad y rapidez, de esto depende el éxito del tratamiento
El diente debe ser reubicado dentro de los 30 minutos ya que tiene mayores posibilidades de reinsertarse con éxito.
Hay algunos pasos a seguir que son muy sencillos y fundamentales para el éxito del futuro tratamiento:
· Recuerde que es una Emergencia, por lo tanto se debe actuar con rapidez pero sin perder la calma.
· Se debe buscar el diente.
· Una vez que se encuentra se debe tomar por la corona y no por la raíz.
· De esa manera no se lastima el ligamento periodontal, que es un tejido pegado a la raíz y es el que une al diente con el hueso alveolar.
· Sus células pueden mantener la vitalidad de acuerdo al medio de almacenaje.
· El otro tejido que se daña cuando el diente es expulsado de la cavidad que lo aloja es la pulpa dentaria, la cual se necrosa por la falta de circulación en un 99% de los casos y esto obliga a su extirpación.
· Lavarlo con agua.
· No se debe cepillar ni usar detergentes y/o desinfectantes, para no lastimar el ligamento periodontal y no agregar un daño adicional a este tejido.
· Guardarlo en un medio húmedo para mantener la vitalidad del ligamento periodontal.
· En niños grandes y adultos que comprenden y colaboran con este procedimiento se puede almacenar la pieza en la boca del paciente.
· Si el niño es pequeño o el adulto es aprensivo, se corre el riesgo que se lo trague, por lo que es mejor ponerlo en un vaso de agua o leche.
· Está última es un muy buen medio de preservación porque tiene la misma presión osmótica que la pieza dentaria, es pasteurizada, libre de gérmenes y de fácil disponibilidad.
· Concurrir al odontólogo en forma inmediata para qué decida qué tratamiento se debe realizar.
En síntesis para salvar un diente avulsionado debemos actuar de la siguiente manera:
· Tomarlo por la corona; no tocar la raíz.
· Lavar la raíz con agua.
· Colocarlo en leche.
· Buscar el odontólogo más cercano.
RECOMENDACIONES PARA LOS PADRES SOBRE LA PRIMERA CONSULTA Y TRATAMOENTO ODONTOLÓGICO DE SUS HIJOS
La primera visita al dentista debe hacerse entre 1 y 3 años de edad.
Los padres no deben esperar a detectar alguna alteración o a que el niño tenga dolor.
Es positiva una primera visita donde al niño no se le practique ningún tratamiento.
Esto ayuda a que se inicie una relación cordial y confiada con el profesional de la odontología y en general con el cuidado de sus dientes.
A partir de la primera visita es aconsejable llevar el niño a revisiones dos veces al año.
En la primera visita a la clínica dental los padres deben acompañar al niño y estar presentes durante la misma.
En ella, el odontólogo hará solo un examen clínico del niño y su historia clínica.
También explicará a los padres la posible necesidad de un tratamiento dental y en lo que consistirá este.
En sucesivas visitas los padres no deben pasar al área del sillón odontológico para que el odontólogo pueda establecer una relación directa con el niño.
Para que el niño no se sienta abandonado y esté tranquilo es una buena estrategia que la madre deje el bolso o alguna prenda a la vista del pequeño.
Si a pesar de ello el niño llora los padres no deben inquietarse ya que es una reacción normal a lo desconocido.
Si el dentista tiene experiencia en el manejo de los niños sabrá cómo aplacar esta conducta y hacer que el niño no se asuste.
Muchos niños lloran para reclamar la presencia de los padres, por lo que no se debe caer en la trampa de entrar en el consultorio y dejar que el profesional maneje la situación.
Hemos de saber que si se requiere nuestra presencia el odontólogo nos va avisar.
Si el niño se porta bien hemos de recompensar su actitud para reforzar este comportamiento en visitas sucesivas.
En caso contrario no es recomendable castigarlo ya que esto aumentaría la sensación negativa que el niño tiene ante la visita dental.
Nunca se debe amenazar al niño con llevarlo al dentista o al médico si se porta mal ya que asociará a estos profesionales con algo malo.
Tampoco se debe llevar al niño a la consulta mediante engaños, ya que pensará que es algún sitio malo.
Los padres deben explicar al niño que el dentista va a ver su boca, y le va a ver cuantos dientes tiene y a hablar con ellos.
Conviene obviar palabras como dolor, daño, etc. y no hacer comentarios del tipo "no te va a doler" que hacen al niño ponerse a la defensiva.
Si el niño ha sido colaborador es aconsejable reforzar su buen comportamiento con elogios y algún premio.
Es positivo explicarle lo bueno que es haber ido a la consulta para que sus dientes estén siempre sanos y aprovechar para iniciarle en los hábitos de higiene dental.
Los padres no deben esperar a detectar alguna alteración o a que el niño tenga dolor.
Es positiva una primera visita donde al niño no se le practique ningún tratamiento.
Esto ayuda a que se inicie una relación cordial y confiada con el profesional de la odontología y en general con el cuidado de sus dientes.
A partir de la primera visita es aconsejable llevar el niño a revisiones dos veces al año.
En la primera visita a la clínica dental los padres deben acompañar al niño y estar presentes durante la misma.
En ella, el odontólogo hará solo un examen clínico del niño y su historia clínica.
También explicará a los padres la posible necesidad de un tratamiento dental y en lo que consistirá este.
En sucesivas visitas los padres no deben pasar al área del sillón odontológico para que el odontólogo pueda establecer una relación directa con el niño.
Para que el niño no se sienta abandonado y esté tranquilo es una buena estrategia que la madre deje el bolso o alguna prenda a la vista del pequeño.
Si a pesar de ello el niño llora los padres no deben inquietarse ya que es una reacción normal a lo desconocido.
Si el dentista tiene experiencia en el manejo de los niños sabrá cómo aplacar esta conducta y hacer que el niño no se asuste.
Muchos niños lloran para reclamar la presencia de los padres, por lo que no se debe caer en la trampa de entrar en el consultorio y dejar que el profesional maneje la situación.
Hemos de saber que si se requiere nuestra presencia el odontólogo nos va avisar.
Si el niño se porta bien hemos de recompensar su actitud para reforzar este comportamiento en visitas sucesivas.
En caso contrario no es recomendable castigarlo ya que esto aumentaría la sensación negativa que el niño tiene ante la visita dental.
Nunca se debe amenazar al niño con llevarlo al dentista o al médico si se porta mal ya que asociará a estos profesionales con algo malo.
Tampoco se debe llevar al niño a la consulta mediante engaños, ya que pensará que es algún sitio malo.
Los padres deben explicar al niño que el dentista va a ver su boca, y le va a ver cuantos dientes tiene y a hablar con ellos.
Conviene obviar palabras como dolor, daño, etc. y no hacer comentarios del tipo "no te va a doler" que hacen al niño ponerse a la defensiva.
Si el niño ha sido colaborador es aconsejable reforzar su buen comportamiento con elogios y algún premio.
Es positivo explicarle lo bueno que es haber ido a la consulta para que sus dientes estén siempre sanos y aprovechar para iniciarle en los hábitos de higiene dental.
MEDIDAS PREVENTIVAS EN ODONTOLOGIA
El primer paso para prevenir una enfermedad es conocerla y en este apartado haremos una breve descripción de las principales patologías de la boca y su prevención:
La Placa Dental:
La placa dental debe ser eliminada mediante:
Cepillado dental:
El método más eficaz, sencillo y cómodo para eliminar placa bacteriana, con ello hacemos prevención evitamos las enfermedades más frecuentes causadas por la placa: caries y enfermedad periodontal.
Veremos que la mayoría de sistemas que se utilizan para eliminar placa bacteriana se basan en un efecto mecánico, la placa es eliminada por arrastre o fricción de los diferentes sistemas usados.
Independientemente del cepillado, existen dentríficos y colutorios para combatir la placa bacteriana.
En el cepillado suele utilizarse dentríficos, aunque hay técnicas que no lo aconsejan (como veremos más adelante).
Dentrificos y colutorios
Los dentífricos son conocidos como pastas de dientes y desde antaño se han usado para contribuir a la limpieza de los dientes.
Otros metodos:
Los espacios interdentarios y las caras de las piezas dentarias que están en contacto, acumulan mucha placa dental y es difícil eliminarla con el cepillo dental.
Por ello disponemos de otros instrumentos como:
· Seda o Hilo dental
· Cepillos interdentales
· Palillos
· Conos o estimuladores de goma
· Irrigadores
· Cepillos eléctricos
Caries:
La mejor prevención contra las caries es la utilización del FLÚOR y el SELLADO DE FISURAS.
Fluor:
El objetivo del flúor es formar fluorapatita en el periodo post eruptivo de las piezas dentarias. La aplicación puede realizarse de varias formas:
· Colutorios (enjuagues)
· Geles
· Barnices
· Dentífricos
A nivel domiciliario usamos dentífricos y colutorios de baja concentración.
Sellado de Fosas y Fisuras:
Se realiza en la Clínica dental mediante la colocacion de un material sellador en las fosas y fisuras de las caras oclusales de premolares y molares.
Disfuncion de la Articulación Temporomandibular:
La mejor prevención de la disfunción temporomandibular es el control de los factores contributivos.
· Maloclusiones dentarias: tratamientos de ortodoncia
· Muelas del juicio incluidas: extracciones quirúrgicas
· Bruxismo (hábito de apretar o rechinar los dientes): control del hábito diurno y placa de descarga nocturna
· Ansiedad, estrés, depresión: relajación, psicoterapia, tratamiento psiquiátrico y farmacológico
· Hábitos posturales: modificación de los hábitos posturales
· Alteraciones del sueño: estudio y tratamiento
La Placa Dental:
La placa dental debe ser eliminada mediante:
Cepillado dental:
El método más eficaz, sencillo y cómodo para eliminar placa bacteriana, con ello hacemos prevención evitamos las enfermedades más frecuentes causadas por la placa: caries y enfermedad periodontal.
Veremos que la mayoría de sistemas que se utilizan para eliminar placa bacteriana se basan en un efecto mecánico, la placa es eliminada por arrastre o fricción de los diferentes sistemas usados.
Independientemente del cepillado, existen dentríficos y colutorios para combatir la placa bacteriana.
En el cepillado suele utilizarse dentríficos, aunque hay técnicas que no lo aconsejan (como veremos más adelante).
Dentrificos y colutorios
Los dentífricos son conocidos como pastas de dientes y desde antaño se han usado para contribuir a la limpieza de los dientes.
Otros metodos:
Los espacios interdentarios y las caras de las piezas dentarias que están en contacto, acumulan mucha placa dental y es difícil eliminarla con el cepillo dental.
Por ello disponemos de otros instrumentos como:
· Seda o Hilo dental
· Cepillos interdentales
· Palillos
· Conos o estimuladores de goma
· Irrigadores
· Cepillos eléctricos
Caries:
La mejor prevención contra las caries es la utilización del FLÚOR y el SELLADO DE FISURAS.
Fluor:
El objetivo del flúor es formar fluorapatita en el periodo post eruptivo de las piezas dentarias. La aplicación puede realizarse de varias formas:
· Colutorios (enjuagues)
· Geles
· Barnices
· Dentífricos
A nivel domiciliario usamos dentífricos y colutorios de baja concentración.
Sellado de Fosas y Fisuras:
Se realiza en la Clínica dental mediante la colocacion de un material sellador en las fosas y fisuras de las caras oclusales de premolares y molares.
Disfuncion de la Articulación Temporomandibular:
La mejor prevención de la disfunción temporomandibular es el control de los factores contributivos.
· Maloclusiones dentarias: tratamientos de ortodoncia
· Muelas del juicio incluidas: extracciones quirúrgicas
· Bruxismo (hábito de apretar o rechinar los dientes): control del hábito diurno y placa de descarga nocturna
· Ansiedad, estrés, depresión: relajación, psicoterapia, tratamiento psiquiátrico y farmacológico
· Hábitos posturales: modificación de los hábitos posturales
· Alteraciones del sueño: estudio y tratamiento
DENTICION TEMPORAL Y DENTICION DEFINITIVA
La dentición temporal, primaria, decidua o de leche es la que comienza a aparecer en los niños de 6-8 meses y termina de salir hacia los 24-36 meses.
Permanece en boca sin estar acompañada de dientes permanentes hasta aproximadamente los 6 años de edad.
Se trata de dientes de un tamaño más pequeño que el de los dientes definitivos.
También son dientes más achatados y más blancos.
Recordemos que la dentición temporal consta de 20 dientes:
· Incisivos centrales: 2 superiores y 2 inferiores.
· Incisivos laterales: 2 superiores y 2 inferiores.
· Caninos (colmillos): 2 superiores y 2 inferiores.
· Primeros molare temporales: 2 superiores y 2 inferiores.
· Segundos molares temporales: 2 superiores y 2 inferiores.
Los retrasos en la erupcion no deben preocuparnos siempre que no sean mas de dos a tres meses.
Un retraso de más de 4-6 meses puede hacer conveniente una consulta con un profesional.
Pero siempre que la erupción se vaya produciendo de manera normal, más que de retraso o precocidad, preferiremos hablar de ritmo de erupción más o menos rápido.
La secuencia de erupción de los dientes temporales sería la siguiente:
· Incisivos centrales inferiores: A los 6-10 meses de edad.
· Incisivos centrales superiores: 8-12 meses.
· Incisivos laterales superiores: 9-13 meses.
· Incisivos laterales inferiores: 10-16 meses.
· Primeros molares superiores: 13-19 meses en niños y 14-18 meses en niñas.
· Primeros molares inferiores: 14-18 meses.
· Caninos inferiores: 15-21 meses.
· Caninos superiores: 16-22 meses.
· Segundos molares temporales inferiores: 23-31 meses en niños y 24-30 en niñas.
· Segundos molares superiores: 25-33 meses.
La dentición permanente o definitiva es la que comienza a aparecer en los niños hacia los 6 años y que ya no tiene recambio (pues no hay una tercera dentición) por lo que tendrá que conservarse durante el resto de la vida del individuo.
Durante unos años, coexisten en la boca dientes de leche y dientes definitivos, es lo que se conoce como periodo de dentición mixta.
La dentición permanente se completa con la erupción de los terceros molares o cordales, que se conocen popularmente como muelas del juicio.
Los dientes permanentes tienen un tamaño más grande que los dientes temporales, acorde con el mayor tamaño de los huesos (y de los arcos dentarios) que se ha ido produciendo desde edades tempranas.
También son dientes más alargados y menos blancos.
Recordemos que la dentición permanente consta de 32 dientes:
· Incisivos centrales: 2 superiores y 2 inferiores.
· Incisivos laterales: 2 superiores y 2 inferiores.
· Caninos (colmillos): 2 superiores y 2 inferiores.
· Primeros premolares: 2 superiores y 2 inferiores.
· Segundos premolares: 2 superiores y 2 inferiores.
· Primeros molares: 2 superiores y 2 inferiores.
· Segundos molares: 2 superiores y 2 inferiores.
· Terceros molares: 2 superiores y 2 inferiores.
Los últimos dientes en erupcionar son los terceros molares o muelas del juicio.
Erupcionan habitualmente en edades entre los 17 y los 21 años, por detrás de los segundos molares que habían salido a los 12-13 años.
Permanece en boca sin estar acompañada de dientes permanentes hasta aproximadamente los 6 años de edad.
Se trata de dientes de un tamaño más pequeño que el de los dientes definitivos.
También son dientes más achatados y más blancos.
Recordemos que la dentición temporal consta de 20 dientes:
· Incisivos centrales: 2 superiores y 2 inferiores.
· Incisivos laterales: 2 superiores y 2 inferiores.
· Caninos (colmillos): 2 superiores y 2 inferiores.
· Primeros molare temporales: 2 superiores y 2 inferiores.
· Segundos molares temporales: 2 superiores y 2 inferiores.
Los retrasos en la erupcion no deben preocuparnos siempre que no sean mas de dos a tres meses.
Un retraso de más de 4-6 meses puede hacer conveniente una consulta con un profesional.
Pero siempre que la erupción se vaya produciendo de manera normal, más que de retraso o precocidad, preferiremos hablar de ritmo de erupción más o menos rápido.
La secuencia de erupción de los dientes temporales sería la siguiente:
· Incisivos centrales inferiores: A los 6-10 meses de edad.
· Incisivos centrales superiores: 8-12 meses.
· Incisivos laterales superiores: 9-13 meses.
· Incisivos laterales inferiores: 10-16 meses.
· Primeros molares superiores: 13-19 meses en niños y 14-18 meses en niñas.
· Primeros molares inferiores: 14-18 meses.
· Caninos inferiores: 15-21 meses.
· Caninos superiores: 16-22 meses.
· Segundos molares temporales inferiores: 23-31 meses en niños y 24-30 en niñas.
· Segundos molares superiores: 25-33 meses.
La dentición permanente o definitiva es la que comienza a aparecer en los niños hacia los 6 años y que ya no tiene recambio (pues no hay una tercera dentición) por lo que tendrá que conservarse durante el resto de la vida del individuo.
Durante unos años, coexisten en la boca dientes de leche y dientes definitivos, es lo que se conoce como periodo de dentición mixta.
La dentición permanente se completa con la erupción de los terceros molares o cordales, que se conocen popularmente como muelas del juicio.
Los dientes permanentes tienen un tamaño más grande que los dientes temporales, acorde con el mayor tamaño de los huesos (y de los arcos dentarios) que se ha ido produciendo desde edades tempranas.
También son dientes más alargados y menos blancos.
Recordemos que la dentición permanente consta de 32 dientes:
· Incisivos centrales: 2 superiores y 2 inferiores.
· Incisivos laterales: 2 superiores y 2 inferiores.
· Caninos (colmillos): 2 superiores y 2 inferiores.
· Primeros premolares: 2 superiores y 2 inferiores.
· Segundos premolares: 2 superiores y 2 inferiores.
· Primeros molares: 2 superiores y 2 inferiores.
· Segundos molares: 2 superiores y 2 inferiores.
· Terceros molares: 2 superiores y 2 inferiores.
Los últimos dientes en erupcionar son los terceros molares o muelas del juicio.
Erupcionan habitualmente en edades entre los 17 y los 21 años, por detrás de los segundos molares que habían salido a los 12-13 años.
MALPOSICION DENTARIA
Una malposición dentaria es cuando uno o varios dientes están situados en posición anormal.
Para comprender las diferentes maloclusiones debemos conocer la oclusión normal.
La malposición dentaria conlleva que las piezas dentarias superiores e inferiores no articulen, encajen o engranen con normalidad, y por tanto es causa de maloclusión dentaria.
Las maloclusiones dentarias se clasifican según sus causas: dentarias, esqueléticas, funcionales y mixtas.
El origen de las maloclusiones dentarias es la malposición de los dientes, siendo normales las bases óseas (maxilar superior y mandíbula).
En las maloclusiones óseas el defecto está en las bases óseas.
Pueden ser debidas a falta o exceso de crecimiento de los maxilares y a una malposición del macizo craneofacial.
Las maloclusiones funcionales se deben generalmente a una alteración en la dinámica mandibular por alteraciones musculares que conduce a una oclusión dentaria anormal.
Maloclusión de Clase I:
Cuando existen malposiciones dentarias y la relación molar es de normoclusión, decimos que tenemos una maloclusión de clase I.
Las maloclusiones de clase I suelen ser dentarias, las relaciones basales óseas son normales y en general los problemas dentarios suelen estar en el grupo anterior (de canino a canino).
Podemos encontrar en la clase I diferentes posiciones dentarias, aunque también las podremos encontrar en otros tipos de maloclusiones.
· Apiñamientos
· Espaciamientos
· Mordidas cruzadas anteriores y posteriores
· Modidas abiertas
· Caninos elevados
· Malposición individual de una o más piezas dentarias
Maloclusiones de Clase II:
Las maloclusiones de clase 2 se llaman también distoclusiones, ya que el posición de máxima intercuspidación, el primer molar permanente inferior ocluye a distal del superior, o sea está más retrasado.
Las maloclusiones de clase 2 se subdividen en:
· División 1
· División 2
La maloclusión de clase 2 división 1 se caracteriza por ser una distoclusión y además presenta casi siempre :
· Gran resalte de los incisivos superiores. El maxilar superior suele estar adelantado y la mandíbula retruida, solo la cefalometria nos dará con exactitud la discrepancia ósea.
· Puede haber mordida abierta anterior
· Las arcadas son estrechas de forma triangulares y por tanto son frecuentes los apiñamientos dentarios.
· Los incisivos superiores pueden descansar sobre el labio inferior.
La maloclusión de clase 2 división 2 es una distoclusión que se caracteriza por :
· Gran sobremordida vertical
· Vestibuloversión de los incisivos laterales superiores
· Linguoversión de los incisivos centrales superiores
· Suelen ser arcadas dentarias amplias, cuadradas.
· Suelen tener la curva de Spee muy marcada
Maloclusiones de Clase III:
Se llaman mesioclusiones, debido a que el primer molar inferior está más a mesial que el superior cuando los maxilares están en máxima intercuspidación. Se suelen caracterizar por.
Mesioclusión
Mordida cruzada anterior y puede haber mordida cruzada posterior.
En general mandíbulas grandes y maxilares superiores pequeños. Se llaman progenies y prognatismos mandibulares.
Son maloclusiones hereditarias.
Para comprender las diferentes maloclusiones debemos conocer la oclusión normal.
La malposición dentaria conlleva que las piezas dentarias superiores e inferiores no articulen, encajen o engranen con normalidad, y por tanto es causa de maloclusión dentaria.
Las maloclusiones dentarias se clasifican según sus causas: dentarias, esqueléticas, funcionales y mixtas.
El origen de las maloclusiones dentarias es la malposición de los dientes, siendo normales las bases óseas (maxilar superior y mandíbula).
En las maloclusiones óseas el defecto está en las bases óseas.
Pueden ser debidas a falta o exceso de crecimiento de los maxilares y a una malposición del macizo craneofacial.
Las maloclusiones funcionales se deben generalmente a una alteración en la dinámica mandibular por alteraciones musculares que conduce a una oclusión dentaria anormal.
Maloclusión de Clase I:
Cuando existen malposiciones dentarias y la relación molar es de normoclusión, decimos que tenemos una maloclusión de clase I.
Las maloclusiones de clase I suelen ser dentarias, las relaciones basales óseas son normales y en general los problemas dentarios suelen estar en el grupo anterior (de canino a canino).
Podemos encontrar en la clase I diferentes posiciones dentarias, aunque también las podremos encontrar en otros tipos de maloclusiones.
· Apiñamientos
· Espaciamientos
· Mordidas cruzadas anteriores y posteriores
· Modidas abiertas
· Caninos elevados
· Malposición individual de una o más piezas dentarias
Maloclusiones de Clase II:
Las maloclusiones de clase 2 se llaman también distoclusiones, ya que el posición de máxima intercuspidación, el primer molar permanente inferior ocluye a distal del superior, o sea está más retrasado.
Las maloclusiones de clase 2 se subdividen en:
· División 1
· División 2
La maloclusión de clase 2 división 1 se caracteriza por ser una distoclusión y además presenta casi siempre :
· Gran resalte de los incisivos superiores. El maxilar superior suele estar adelantado y la mandíbula retruida, solo la cefalometria nos dará con exactitud la discrepancia ósea.
· Puede haber mordida abierta anterior
· Las arcadas son estrechas de forma triangulares y por tanto son frecuentes los apiñamientos dentarios.
· Los incisivos superiores pueden descansar sobre el labio inferior.
La maloclusión de clase 2 división 2 es una distoclusión que se caracteriza por :
· Gran sobremordida vertical
· Vestibuloversión de los incisivos laterales superiores
· Linguoversión de los incisivos centrales superiores
· Suelen ser arcadas dentarias amplias, cuadradas.
· Suelen tener la curva de Spee muy marcada
Maloclusiones de Clase III:
Se llaman mesioclusiones, debido a que el primer molar inferior está más a mesial que el superior cuando los maxilares están en máxima intercuspidación. Se suelen caracterizar por.
Mesioclusión
Mordida cruzada anterior y puede haber mordida cruzada posterior.
En general mandíbulas grandes y maxilares superiores pequeños. Se llaman progenies y prognatismos mandibulares.
Son maloclusiones hereditarias.
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